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Sudokus de asesinato para imprimir: cuál elegir y cómo resolverlo a lápiz

Una hoja, un lápiz y una goma. El sudoku de asesinato es de los pocos juegos de moda que no pierden nada al salir de la pantalla: el plano cabe en un folio, las declaraciones se leen mejor en papel y tachar a mano es justo lo que hay que hacer para resolverlo. Esto es lo que trae cada descarga, por cuál empezar y cómo se ataca un caso cuando nadie va a decirte si vas bien.

Qué trae cada descarga

Una hoja A4 apaisada con todo dentro, la misma en blanco y negro, y la solución razonada en un archivo aparte.

Cada caso de casos para imprimir se baja en tres archivos, y conviene saber para qué es cada uno antes de gastar tinta.

La hoja en color. Un A4 apaisado con todo dentro: las reglas, el plano con sus salas, la leyenda de los objetos, las tarjetas firmadas por cada sospechoso y el hueco para escribir quién fue. No hace falta nada más, ni tener la web delante.

La misma hoja en blanco y negro. Es la que se imprime de verdad en casa, porque no se come el cartucho, y la que se fotocopia sin que las salas se conviertan en manchas grises.

La solución, en un archivo aparte. A propósito: si va en la misma hoja, se mira. Y no es solo la cuadrícula rellena, es el razonamiento escrito al lado, paso a paso, que es lo que sirve cuando uno se ha atascado y quiere saber dónde se torció.

Gratis, sin registrarse y sin anuncios. No hay que dejar el correo para descargar nada.

Cada caso, en tres ficheros: en color, en blanco y negro para fotocopiar, y la solución explicada, aparte.

Cuál imprimir primero

Por el tamaño del plano, no por el escenario: 5×5 para empezar, 8×8 para una sobremesa, 12×12 para una tarde entera.

El escenario es lo de menos —una playa, un museo cerrado, un piso de París—; lo que decide cuánto vas a tardar es el tamaño del plano y cuánta gente hay dentro.

Si no has hecho ninguno nunca, imprime Agujas de pino, que es un plano de cinco por cinco con cuatro sospechosos. Se resuelve en unos minutos y sirve para ver las reglas funcionando, que se entienden mucho antes jugando que leyéndolas.

Si ya sabes de qué va la cosa, el punto dulce está en los planos medianos: El quiosco sin abrir, de ocho por ocho, o Buitres en círculo, de nueve por nueve. Son los de una sobremesa larga: lo bastante grandes para atascarse una vez y lo bastante cortos para acabarlos de una sentada.

Si vienes de un libro y te sabe a poco, ahí están los dos cambios de regla. En unos hay un mentiroso: una de las tarjetas es falsa y hay que descubrir cuál, como en El reloj del vestíbulo. En otros hay un cómplice, que cambia lo que significa acabar solo con la víctima; el más grande de todos, Tejados de zinc, es un doce por doce y da para una tarde entera.

Un consejo práctico si vas a imprimir para varias personas: el mismo escenario existe en varios tamaños, así que quien acaba pronto sigue con las mismas reglas en un plano más grande en vez de quedarse mirando.

Cómo se resuelve a lápiz, sin ir probando

Empezar por la tarjeta más concreta, tachar toda la fila y la columna, y no colocar nada que no se pueda justificar.

En papel no hay nadie que te avise de que has metido a alguien donde no iba, y esa es justamente la gracia. El método es corto y aguanta cualquier caso.

Empieza por la tarjeta más concreta. No por la primera: por la que deja menos sitios posibles. «Estaba en la cocina» en una sala de dos casillas vale mucho más que «estaba junto a la ventana» en un salón entero. Casi todos los atascos son de alguien que empezó por la tarjeta de arriba.

Cada persona colocada tacha una fila y una columna enteras. Es la regla del sudoku, y en papel es una cruz de lápiz que hay que dibujar de verdad: quien intenta llevarlo en la cabeza se atasca a la cuarta persona.

«Junto a» quiere decir en la casilla de al lado y en la misma sala. Dos casillas pegadas con una pared en medio no están juntas. Es la única regla que se malinterpreta, y hace perder media hora.

Si colocas algo que no puedes justificar, bórralo. La solución es única y forzada, así que nunca hace falta probar a ver qué pasa. Si te ves probando, es que hay una tarjeta que no has exprimido todavía.

El método completo, con los cuatro tipos de pista y un caso resuelto entero, está en cómo se resuelve un caso.

«Estaba sobre la alfombra» deja una sola casilla. «Estaba en la cocina» deja tres. Se empieza por la de la izquierda.

Papel o pantalla

La pantalla corrige y guarda; el papel deja escribir encima y no se acaba la batería.

No son el mismo juego, aunque sea el mismo caso.

La pantalla tacha sola, guarda la partida a medias y avisa cuando algo no cuadra. Para aprender viene bien: los errores se ven en el momento. Se juega en el navegador, sin cuenta y sin instalar nada.

El papel no perdona, y por eso enseña más. Se puede escribir encima, rodear dos casillas y una flecha, dejarlo a medias en la mesa de la cocina y volver por la noche. Va en un avión, en un tren y en una sala de espera, y no depende de que haya cobertura ni de que quede batería. Y se puede repartir: dos personas alrededor de una hoja discutiendo en voz alta es la mejor forma de jugar a esto.

Imprimir sin desperdiciar tinta

Baja la versión en blanco y negro salvo que lo quieras para regalar o para colgarlo: está dibujada para eso, no es la de color pasada a gris.

Imprime a tamaño real, sin «ajustar a la página». La hoja es A4 apaisada y las casillas están calculadas para escribir dentro a lápiz; si se encoge, las tarjetas se leen mal.

No imprimas la solución a la vez. Es otro archivo precisamente para eso. Y si juegan varias personas, una sola copia de la solución para todas.

Una hoja por persona. Los planos grandes se llenan de marcas; compartir una hoja entre dos funciona para hablarlo, no para escribirlo.

Se puede fotocopiar

El permiso está escrito y se puede enseñar a quien lo pregunte: libre de imprimir y repartir en aulas, bibliotecas y centros de mayores. Lo único que pedimos es que se quede el crédito: sudokudetective.com

Está pensado para eso: un club de deberes, una hora de tutoría, una mesa de biblioteca, una residencia. Si vas a llevarlo a un grupo, en los casos en clase y en la biblioteca está la sesión montada de media hora, con qué explicar primero y cómo atender a los que van a otro ritmo.

Y si se te acaban: el libro

Cuando alguien se engancha, la pregunta siempre es dónde hay más. La respuesta larga es Sudoku Detective: tapa blanda, a todo color, con sus escenarios dibujados y la solución de cada caso explicada paso a paso. Los casos del libro son suyos y no están en la web.

La respuesta corta y gratuita: se juega en el navegador, con casos nuevos cada semana, y las reglas completas están en su página con un caso resuelto de principio a fin.

Pásaselo a alguien

Preguntas frecuentes

¿Dónde puedo imprimir sudokus de asesinato gratis?

En sudokudetective.com/es/imprimir/ hay casos listos para imprimir, gratis y sin registrarse. Cada uno viene en color, en blanco y negro y con la solución explicada paso a paso en un PDF aparte.

¿Los casos para imprimir traen la solución?

Sí, en un archivo aparte para no verla sin querer. No es solo la cuadrícula rellena: lleva el razonamiento escrito paso a paso, para saber dónde te equivocaste.

¿Hace falta registrarse o dejar el correo?

No. Se pulsa el botón y se descarga el PDF. Sin cuenta, sin correo y sin anuncios.

¿En qué tamaño de papel se imprimen?

En A4 apaisado, una hoja por caso, con las reglas, el plano, las tarjetas y el hueco para escribir quién fue. Imprímelo a tamaño real, sin ajustar a la página.

¿Cuál imprimo si no he hecho ninguno nunca?

Uno de plano pequeño, de cinco por cinco con cuatro sospechosos: se resuelve en unos minutos y enseña las reglas jugando. Los planos de once y doce casillas de lado dan para una tarde entera.

¿Puedo fotocopiarlos para una clase o una biblioteca?

Sí. Son libres de imprimir y repartir en aulas, bibliotecas y centros de mayores. Lo único que pedimos es que se quede el crédito: sudokudetective.com

¿En qué idiomas están?

En los siete idiomas de la web: español, inglés, francés, italiano, alemán, portugués y neerlandés. El mismo caso se puede descargar en dos idiomas a la vez.

Errores y sugerencias