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Cómo resolver un sudoku de asesinato: las técnicas que sirven siempre

Tienes el plano, tienes las tarjetas y llevas diez minutos mirando la cuadrícula sin colocar a nadie. No es cuestión de suerte ni de intuición: en un caso bien hecho siempre hay un paso seguro esperando, y casi siempre es uno de estos cinco. Aquí están, por orden de uso.

Las dos reglas de las que sale todo lo demás

Una persona por fila y por columna, y todas las tarjetas dicen la verdad. Todo lo demás sale de ahí.

Antes de las técnicas, lo que las hace funcionar. Un sudoku de asesinato se apoya en dos reglas, y solo dos.

La primera es la del sudoku: una persona por fila y una por columna, sin repetir. Cuenta todo el mundo, también la víctima. Y hay casillas donde no se puede estar, las que ocupa un mueble: salen sombreadas y quedan fuera del juego.

La segunda es que las tarjetas dicen la verdad. Cada sospechoso firma una frase con dónde estaba —en una sala, sobre un objeto, en una fila, al lado de otra persona— y esa frase es cierta. Cuando hay un mentiroso, el caso lo avisa antes de empezar.

De ahí sale lo importante: el caso tiene una sola solución y se llega a ella sin probar. Si estás tanteando, es que hay un paso seguro que todavía no has visto.

1. Empieza por la pista más concreta, no por la primera

Ordena las tarjetas por cuánto acotan y coloca primero la que deje una sola casilla.

El error de principiante es leer las tarjetas en orden y atacar la primera. Léelas todas y ordénalas por cuánto acotan.

Arriba del todo van las que dejan una sola casilla posible: «estaba sobre la alfombra» cuando en el plano hay una alfombra, «estaba en el sillón», «estaba en la esquina». Esas se colocan solas, sin deducir nada.

Después, las que dejan dos o tres: «estaba en la cocina», «estaba en la primera columna». Y al final, las que hablan de otra persona: «estaba junto a Bruno» no vale nada hasta que Bruno tenga sitio.

Coloca la más concreta y vuelve a mirar la lista. El orden cambia después de cada colocación, y eso es exactamente lo que hace avanzar el caso.

«Estaba sobre la alfombra» deja una sola casilla. «Estaba en la cocina» deja tres. Se empieza por la de la izquierda.

2. La cruz: cada persona colocada vacía su fila y su columna

Cada persona colocada tacha su fila entera y su columna entera.

Es la técnica que más trabaja y la que más se olvida. En cuanto alguien tiene su casilla, tacha la fila entera y la columna entera: ahí ya no puede haber nadie más.

Táchalo de verdad, en el tablero, no en la cabeza. Cada cruz que dibujas encoge las opciones de los demás, y el caso se resuelve por acumulación de cruces, no por golpes de inspiración.

Su reverso es igual de útil: si en una fila o en una columna solo queda una casilla libre, alguien tiene que estar ahí. Todavía no sabes quién, y no importa: márcala como ocupada y sigue. El nombre llega después, cuando las tarjetas se hayan cerrado alrededor.

Alicia colocada: su fila y su columna quedan tachadas para todos los demás.

3. Descarta por sala, y lee las pistas generales dos veces

«Junto a» es al lado y en la misma sala: las paredes cortan.

Antes de pelearte con casillas sueltas, pregúntate quién puede estar en cada sala. Se avanza más rápido en bloque que casilla a casilla.

Aquí es donde valen las pistas generales, las que van al pie del caso y no pertenecen a nadie: «en el muelle solo había mujeres», «nadie estaba junto a una roca». No colocan a nadie, pero vacían salas enteras para media lista de sospechosos, y suelen ser lo que desatasca un caso que parece cerrado.

Y una precisión que cuesta puntos hasta que se interioriza: «junto a» quiere decir en la casilla de al lado —arriba, abajo, izquierda o derecha, nunca en diagonal— y dentro de la misma sala. Dos casillas pegadas pero separadas por una pared no están juntas. Ese detalle solo invalida colocaciones que parecían correctas, que es justo lo que necesitas.

Junto a la planta, sí: al lado y en la misma sala. Al otro lado de la pared, no, aunque las casillas se toquen.

4. El par bloqueado: dos casillas en la misma fila

Dos casillas posibles en la misma fila: esa fila ya es suya.

La técnica de nivel medio, y la que separa a quien resuelve los casos fáciles de quien resuelve los difíciles.

Si a un sospechoso le quedan solo dos casillas posibles y las dos están en la misma fila, todavía no sabes en cuál está… pero ya sabes que esa fila es suya. Nadie más puede ocuparla: tacha el resto de la fila para todos los demás. Con dos casillas en la misma columna, igual.

Es el mismo razonamiento del sudoku clásico, y funciona sin haber colocado a nadie. Cuando un caso se atasca y no hay ninguna casilla forzada a la vista, casi siempre lo que falta es un par bloqueado que nadie ha mirado.

A Bruno solo le quedan dos casillas y las dos están en la misma fila: la fila es suya, y el resto se tacha para los demás.

5. La víctima cierra el caso

La víctima ocupa la última casilla libre; quien comparta su sala es el asesino.

La víctima juega con las mismas reglas que los demás: ocupa una casilla y respeta su fila y su columna. En la práctica, eso la convierte en la última pieza: cuando todo el mundo está colocado, ella ocupa la casilla que queda.

Y también funciona al revés. Si en algún momento solo queda una casilla libre y aún no has colocado a nadie ahí, ya sabes dónde estaba la víctima, y con ella la sala donde ocurrió todo. Quien comparta esa sala con ella es el asesino.

Por eso conviene mirar el final antes de llegar a él: a veces el caso se resuelve por detrás, desde la única sala que puede alojar el crimen.

Colocados todos, la víctima ocupa la casilla que queda. Quien comparte su sala es el asesino.

Y si aun así te atascas

Cruces, pistas generales, filas con una sola casilla libre, pares bloqueados. En ese orden.

Repasa en este orden: ¿has tachado la cruz de todos los colocados?; ¿has releído las pistas generales después de las últimas colocaciones?; ¿hay alguna fila o columna con una sola casilla libre?; ¿hay algún par bloqueado?

Si sigues parado, en la web hay pistas progresivas: dan el siguiente paso del razonamiento, con su porqué, no la respuesta. Se aprende más con una pista leída que con media hora de tanteo, y de algunos casos hay la solución explicada en vídeo.

Dónde practicar estas técnicas

Donde mejor se aprenden es a lápiz, y para eso está el libro. Sudoku Detective es un libro de tapa blanda, a todo color, con sus escenarios dibujados y la solución de cada caso explicada paso a paso: no te da la cuadrícula resuelta, te enseña el razonamiento que lleva hasta ella, que es lo que se queda. Los casos del libro son suyos y no están en la web.

Para practicar hoy mismo hay casos gratis en el navegador, sin registrarse y sin instalar nada, con casos nuevos cada semana; casos para imprimir con su solución explicada en un PDF aparte; y las reglas completas con un caso resuelto entero, si te has saltado alguna.

Pásaselo a alguien

Preguntas frecuentes

¿Hay que saber jugar al sudoku?

No. Del sudoku se toma una sola regla: una persona por fila y una por columna. Todo lo demás es deducir con lo que dicen las tarjetas, y eso se aprende en el primer caso.

¿Se puede resolver probando?

No hace falta, y es la manera lenta. Un caso bien hecho tiene una única solución y siempre hay un paso seguro disponible: si estás tanteando, es que queda una deducción por ver.

¿Qué quiere decir exactamente «junto a»?

En la casilla de al lado —arriba, abajo, a la izquierda o a la derecha, nunca en diagonal— y dentro de la misma sala. Dos casillas pegadas pero separadas por una pared no están juntas.

¿Por dónde empiezo si es mi primer caso?

Por la tarjeta que deje una sola casilla posible, normalmente la que nombra un objeto único. Colócala, tacha su fila y su columna, y vuelve a leer las demás tarjetas: casi siempre una de ellas ya se ha vuelto concreta.

¿Cuenta la víctima para la regla de fila y columna?

Sí. La víctima ocupa una casilla como cualquier otro y respeta su fila y su columna; suele ser la última en colocarse. El asesino es quien comparte sala con ella.

¿Dónde puedo practicar con soluciones explicadas?

En el libro Sudoku Detective, que explica la solución de cada caso paso a paso. En la web hay además pistas progresivas que dan el siguiente paso del razonamiento en vez de la respuesta.

Errores y sugerencias